Codex Calixtinus : VI suplementos - 20 (es)

 

                           MILAGRO DE SANTIAGO DE LA LIBERACIÓN DE LOS CRISTIANOS

                                   Y HUIDA DE LOS SARRACENOS DE PORTUGAL.

                       DEBE LEERSE EN LA FESTIVIDAD DE LOS MILAGROS DE SANTIAGO,

                                                     EL DÍA 3 DE OCTUBRE

 

  LECCIÓN I

 

Ved cómo vuelven de Dios las grandezas con los Macabeos

     y los prodigios viejos desde los cielos vienen.

 

Cae la gente agarena y los justos triunfan doquiera,

     y bajo el rey Alfonso cae hasta el Miramolín.

 

Y de Santiago al servicio está también el rey Sancho,

     Como su padre antes érale fiel amigo.

 

Ya la regia virtud y con ella el fiel vasallaje

     que a Santiago toca, llena los dos reinados.

 

Lleva el hijo con fe el segundo cetro del reino

     y ha de venir Sevilla a las reales manos.

 

 

LECCIÓN II

 

Cuentan las gestas que al moro Almanzor una disentería

     le arrebató la vida, como castigo de Dios.

 

Hoy malamente ha muerto de Almiramín así el hijo,

     de la tierra gran rey, de retención de orina ( ¿ )

 

Luego el intruso y nefando retoño del último, herido

     por la divina mano, ha parecido también.

 

Suenan por eso los cantos sagrados y loas felices,

     y alabándote, ¡oh Dios!, canta la Iglesia toda.

 

Tú también, ¡oh Calíope!, sueles cantar dignamente,

     tú a Santiago el Mayor no dejarás de loar.

 

 

LECCIÓN III

 

Cuando en Jerusalén atacaban el templo enemigos,

     vióse del cielo bajar un milagroso escuadrón:

 

Blancos caballos, armas de oro y brillantes vestidos

     y caballeros que son guardia leal de la fe.

 

Pues la virtud del Señor y del cielo el ejército entero

     contra los que odian la fe libran batallas sin fin.

 

Muchos por eso que lo merecieron por serle más fieles,

     a Santiago el Mayor vieron con ellos luchar.

 

Y cuando tornan las tres apostólicas fiestas, por eso

     libre la Iglesia se ve donde oprimida se vio.

 

Son de Santiago las fiestas un triple canto a su gloria,

     con renovado sentir y con legítima fe.

 

Abre los cielos ésta librando a culpables de culpas,

     es del vivir novedad y novedad del amor.

 

De la justicia divina, por tanto, soldado glorioso,

     en Jesucristo siempre vive el Apóstol. Amén.

    

  retour à Codex VI. es

  home

                                                                       06/01/2013

delhommeb at wanadoo.fr