Consejos (Todos los caminos)

 

                                    CONSEJOS PARA REALIZAR EL CAMINO DE SANTIAGO

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  Consejos de un día en el Camino

 

  Es muy importante acostumbrarse a la rutina diaria, y cumplirla rigurosamente para tener algún orden mental para salir y para terminar cada etapa. Aquí van mis consejos:

 

  Antes de dormir recomiendo tomar una pastilla de aspirina para aliviar los dolores musculares. Además también deberemos preparar el material para tenerlo todo a mano al levantarse por la mañana:

- Las chanclas

- La bolsa de aseo

- La crema solar, para el dolor muscular y la vaselina para los pies

- Dejar fuera la ropa que se usará a la mañana siguiente

- Airear las botas. Es bueno introducir en ellas papel de periódico para absorber la humedad

 

  Por la mañana es mejor levantarse temprano, para apurar el fresco de la mañana y soportar menos las horas de sol de la jornada que en verano por ejemplo pueden ser agotadoras. Normalmente la gente se levanta alrededor de las 6 de la mañana.

 

  Por la mañana a esas horas en el albergue no suele haber luz, por lo que es recomendable tener a mano una linterna, y todo lo necesario a mano y fuera de la mochila para salir cuanto antes y hacer el menor ruido posible para no molestar a los demás.

 

  Interesa nada más levantarse acercarse al servicio llevando con nosotros la bolsa de aseo, ya que más tarde se llena de gente que también saldrá temprano.

 

  Antes de salir del albergue tendremos que preparnos bien los pies. Es muy recomendable aplicarse bastante vaselina en ellos y a la hora de ponernos los calcetines intentar no dejar arrugas para prevenir las ampollas. Cuando nos apretemos las botas deberemos intentar no apretarlas demasiado, y realizar un doble nudo, uno en la parte media de la bota y otro en la parte superior para prevenir que el pie se nos desplace en las cuestas.

 

  Si vemos que el cielo está despejado y puede hacer un día de sol, deberemos aplicarnos crema para el sol en los brazos y piernas, así como en la cara, cuello y nuca, para prevenir quemaduras.

 

  Posteriormente deberemos tener a mano toda la comida y bebida del desayuno. Es muy importante desayunar bien antes de salir del albergue para ahorrar tiempo, desayunando algún zumo y algún bollo. Otra opción es buscar algún bar abierto temprano para tomarnos un café o colacao acompañado de un croissant calentito. Es probable que no encontremos algún bar abierto a esas horas, por lo que deberemos estar preparados, pudiendo alargar el desayuno hasta el primer descanso del día. (no recomendado) Ya estamos listos para dejar el albergue, deberemos recoger el saco de dormir, la esterilla y las demás bolsas para cerrar la mochila. Antes de salir, es importante no olvidarse de el bordón, aunque según pasen los días será casi imposible olvidarnos de este tan preciado elemento.

 

  Antes de comenzar a caminar hay que hacer 5 minutos de calentamiento muscular de pies, piernas , brazos y espalda. Al comenzar a caminar, debemos intentar hacerlo con alegría por muy pesado que parezca a esa hora, comenzando con un ritmo normal y no rápido ni forzado, para ir calentando los músculos. Hay que entender que cada quien tiene su ritmo de caminata, y no hay que forzar el ritmo personal, ni ajustarlo de más al de otros, ni esperar a que otros se ajusten al ritmo propio, esto es muy relevante para poder caminar a gusto con uno mismo ante todo.

 

  Una de las tareas que realizarás y que veras realizar a los demás peregrinos cuando te encuentres en los albergues,  será la de planificar la etapa del día siguiente. Interesa tener bien determinado donde se va a descansar en el día, cuantos kilómetros se van a caminar, tener una idea clara de cuánta agua será necesario llevar, y exactamente en que pueblos se puede repostar agua y comida, en qué pueblos se va a detener uno a tomar bebidas o comida y donde se pasará la noche, antes de salir. Esto no quiere decir que no se pueda ser flexible, ni que no se deba uno detener en cualquier lugar a tomar algo, pero hay que estar preparado, pues en ocasiones no hay nada, ni agua ni comida durante muchos kilómetros, y hay que recordar que hay pueblos que carecen de servicios en lo más mínimo.

 

  Dependiendo de la época del año, o de si estamos o no en un Año Santo, habrá más o menos peregrinos en el Camino, por lo que la planificación a la hora de encontrar un albergue puede ser más importante en determinadas fechas. En verano por ejemplo es muy importante saber a qué hora hay que llegar para encontrar lugar en el albergue, estando concienciados de que a lo mejor nos tocará dormir en el suelo, o en el campo. Hay ocasiones que es mejor parar antes de llegar al albergue planificado para conseguir cama, o seguir hasta el siguiente albergue. Yo recomiendo siempre realizar el Camino de Santiago en Abril, pues el tiempo acompaña, no hace ni mucho frío ni mucho calor, y siempre hay plazas en los albergues y no hay que estar pendiente de cómo apañarselas para conseguir una cama en un albergue.

 

  Recomiendo realizar durante la jornada 3 paradas, la primera a las dos o tres horas de caminata, para tomar agua, algún fruto seco o chocolate, descansar y dar un masaje rápido a los pies, intentado que la parada no supere los 15 minutos.

La segunda parada deberá ser para comer algo más, ya sea para hacer el bocadillo, para lo cual la tarde anterior deberíamos haber haber comprado pan, carnes frías y queso, o haberlo ido comprando durante la caminata del día. También se puede almorzar en algún bar o restaurante, pero hay que tener en cuenta que esa comida debe de ser ligera, pensando en terminar la etapa. Una comida pesada y acompañada de alcohol, caerá pesada, y puede dar un corte de digestión al emprender de nuevo la marcha. Yo prefiero llegar al albergue y allí comer tranquilamente en algún restaurante. En la segunda parada también se debe hacer un masaje rápido a los pies, intentando no pararnos más de 30 minutos.  Durante la caminata siempre deberemos dejar una pequeña ración de reserva de comida y de agua por si no se encuentra nada que comer al final del día, o por si se desvía uno del camino o cualquier imprevisto. Siempre que sea posible hay que repostar agua, siempre hay que llevar agua fresca de sobra.

La tercera parada es el respiro final antes de terminar la etapa del día, otros 15 minutos, para beber agua y dar un último masaje a los pies. Los masajes a los pies durante la caminata deben de ser rápidos, quitando una bota, masajeando la planta del pie para renovar la circulación de dedos del pie, planta, talón y tobillo, calzando de inmediato el pie de nuevo, para hacer lo mismo con el otro pie. No hay que quitar el calcetín, hay que aprovechar y quitar cualquier arruga del calcetín, no se debe dejar enfriar el pie.

 

  Al llegar al pueblo donde finalizaremos la etapa es importante dirigirse al albergue antes de parar, y asegurarse una cama, o lugar para dormir antes que nada. Deberemos tener preparada la credencial para entregarsela al hospitalero. Cuando tengamos asignada la cama, tendremos que extender el saco de dormir en ella para dejarla reservada. Yo normalmente lo primero que hago inmediatamente después es descalzarme de inmediato los pies y acostarme un rato para tomar aire, y ser un poco más persona.

Cuando hayamos recuperado el suficiente aire, lo mejor es darse una ducha para encontrarse uno completamente nuevo. En algunos albergues interesa tomarse la ducha cuanto antes ya que el agua caliente, dependiendo de la cantidad de gente que haya en el albergue, puede terminarse y nos tendremos por tanto que duchar con agua fría. Recomiendo encarecidamente ducharse con las chanclas puestas para evitar hongos y por higiene. A la ducha deberemos llevar el jabón, la toalla y la ropa de descanso.

 

  Una vez descansados, tendremos que volver a cuidar de nuestros pies. Es recomendable reposarlos en alto para descargar la circulación de la sangre, así como aplicarles una crema para pies calzados aplicandoles un buen masaje hasta que observemos como se alivian.

Si tenemos algún tipo de herida en los pies, este es el mejor momento para curarnos. Sobre las ampollas cada uno tiene su historia. Yo por ejemplo soy partidario de sacar el pus con una jeringuilla, aplicar enseguida betadine para desinfectar y aplicar una gasa o tirita. Otras personas prefiere reventar las ampollas con una aguja quemada y un hilo, aplicando posteriormente betadine para desinfectar. Lo mejor será dejar los pies al descubierto, sin calcetines para que les de el aire, incluso dormir sin calcetines, para que respiren mucho mejor. Si queremos aplicar apósitos para las ampollas, el mejor momento será por la noche, antes de dormir. De esa forma los apósitos podrán hacer su labor por la noche, y ya estarán bien fijos en el pie a la mañana siguiente, que será cuando aplicaremos la vaselina, antes de calzarlos. Si tenemos algún tipo de dolor muscular, deberemos aplicarnos uno poco de reflex.

 

  Cuando hayamos desansado, tendremos que realizar varias tareas importantes para la etapa siguiente. La primera tarea será de la de cuidar de nuestras botas. Para ello deberemos limpiarlas con algún estropajo, quitarles toda la tierra y el barro que hayan acumulado durante la etapa. Se debe retirar las plantillas del pie de las botas para que se aireen e introducir en ellas papel de periódico para que se absorba toda la humedad.

 La siguiente tarea consisitirá en realizar la colada. Hay que llevar jabón de lagarto para lavar la ropa. En la mayoría de los albergues ya hay lavadoras y secadoras, pero yo sigo prefiriendo lavarme la ropa a mano. Cuando hayamos lavado la ropa tendremos que proceder a tenderla en los tendederos que suelen existir en los albergues a la espera de que se seque. Si no se seca por la noche se deberá de dejar colgado todo sobre la litera, si no se seca por la noche deberemos colgarla de la mochila mediante imperdibles (hay gente que además lleva una cuerda atada a la mochila para colgar la ropa con pinzas) para que no se nos vuele con el viento. No hay que lavar toda la ropa en el mismo día, por si ésta no se seca y nos quedamos sin ropa que ponernos. Diariamente y sin excepción hay que lavar calcetines, ropa interior, camisa o camiseta. Cada tres días hay que lavar gorro, y pantalones, ropa de descanso y toalla si es necesario.

 

  Después de estas labores hay que buscar alguna tienda donde vendan lo que vamos a desayunar para la mañana siguiente, y lo que comeremos de bocadillo a medio día del día siguiente. Para el desayuno recomiendo un litro de zumo, o de leche, y algunos bollos o galletas de chocolate; mientras que para el bocata de medio día podemos optar por un bocata de jamón de york o serrano, queso o de paté por poner algunos ejemplos.

 

  Una vez hemos realizado todas estas rutinas ya podremos disfrutar de lo que nos queda de tarde para descansar, conocer el pueblo, de cenar, entablar relaciones con otros peregrinos, etc.

 

  La Credencial

 

  Credencial: La credencial del peregrino, es necesaria para que te den acceso a los albergues, en donde te lo sellan, y es el recuerdo más bonito del Camino al irla sellando día tras día. Además si tienes los sellos de los albergues de los últimos 100 Km. antes de llegar a Santiago de Compostela puedes pedir en la iglesia La Compostela, que certifica que has hecho el Camino, y que supuestamente te redime de tus pecados, de acuerdo a la antigua tradición! Te dan la credencial en la iglesia de Santiago de Madrid, o en la Asociación de amigos del Camino de Santiago en la calle de Carretas, cerca de Sol. También te la pueden dar en las principales iglesias del camino, y en algunos de los albergues, pero es mejor ya ir con ella desde el principio.

 

  Albergues

 

  Dormir en los albergues: Al prepararse para dormir al final del día normalmente te dolerá todo y es bueno tomar una aspirina antes de dormir para relajar los dolores musculares.

Conviene llevar tapones para los oídos, porque a veces te toca un vecino peregrino que ronca como león.

Es importante tener a mano la linterna, porque si te levantas por la noche no ves nada y te tropiezas, también es bueno tener a la mano las sandalias de descanso, y tu rollo de papel del baño.

 

  Los pies

 

  Los pies: Los pies hay que cuidarlos mucho. Antes de la jornada hay que untarlos de abundante vaselina por todos los lados inclusive entre los dedos de los pies. Al terminar la jornada hay que refrescarlos con agua fría por 10 minutos, y masajear cada pie desde los dedos hasta el tobillo, con énfasis en la planta, por 10 minutos. Después hay que untarlos con crema refrescante para pies cansados, y ponerlos en alto otros 10 minutos. Por la noche antes de dormir hay que untar del pie hasta el tobillo con crema para dolores musculares. Si te van a salir o ya te salieron ampollas hay que curarlas inmediatamente después del baño de pies al final de la jornada.

 

  Las ampollas hay que pincharlas con aguja con hilo, y dejar el hilo para que drene la ampolla, una vez drenada la ampolla totalmente retirar el hilo y colocar un apósito para ampolla, y dejarlo toda la noche, y por la mañana untar vaselina en el pie sobre el apósito, y dejarlo puesto durante la jornada. Los únicos apósitos que sirven son los marca Compeed, que sólo venden en farmacias, y sirven porque el apósito se adhiere a la piel, y se transforma en una segunda piel reforzada, que protege la herida y ayuda a sanar, todo lo demás no te va a servir y se va a caer con el frotamiento del pie al caminar, pues funcionan más bien como banditas para heridas. Al comenzar a caminar o parar un momento a descansar y volver a caminar siempre te dolerán las ampollas, pero ya con algo de caminata se pasa el dolor. Si el dolor es excesivo, lo mejor es detenerse un día completo para dar tiempo a que sane el pie.

 

  Las torceduras del tobillo requieren aplicación de pomada para dolores musculares de inmediato, y vendaje desde la punta del pie hasta la parte alta del tobillo con una venda, o con una tobillera, y llevar bien ajustadas las botas en la parte del tobillo, sin que apriete ni la venda ni la bota. Y lo mejor será apoyar el peso del pie torcido en el bordón. Para descansar el pie es importante llevar unas sandalias de descanso, estas sandalias deben de servirte para que al terminar la jornada puedas cambiar de calzado para descansar los pies, no lleves de las que tienen un sostén entre los dedos de los pies, y deben de ser de un material que te permita llevarlas a la ducha y mojarlas para proteger higiénicamente tus pies, te recomiendo las que son sandalias para caminata con suela especial para caminar, y de material sintético y ligero, y cintas acojinadas, para no lastimar tus pies al final del día. Estas pueden servir para caminar algún día en que estés muy cansado de tus botas, o que tengas ampollas y te lastimen las botas.

 

  Alimentación

 

  Durante el Camino, es conveniente la ingesta de más azúcar, bajo la forma de dulces (caramelos, chocolate, frutos secos) o miel. La comida más fuerte del día deberá realizarse siempre al final de la etapa. Así mismo se aconseja no realizar una ingesta copiosa en la víspera de la marcha.

 

  Si se toma agua en el camino, asegúrese de que sea potable. Llevar siempre cantimplora. La sensación de sed se calma mejor, no con el aporte de líquidos muy fríos, sino con sopas o caldos templados.

 

  Las grasas (mantequillas, tocinos, etc.) deben tomarse en cantidades pequeñas pero repetidas mientras que las proteínas (huevos, carnes, pescados y leche), son menos imprescindibles durante el esfuerzo, estando más indicada su ingesta durante el descanso, el entrenamiento y la preparación.

Las vitaminas se cubren con el aporte de frutas frescas (platanos, naranjas, etc.) y frutos secos del tipo de nueces y pasas.

 

  Una vez llegado al albergue en el cual pasaremos la noche, y despúes de habernos aseado y descansando recomiendo buscar una tienda donde vendan lo necesario para preparar el bocadillo del medio día siguiente: pan, queso, y algo de chocolate o dulce por ejemplo, así como algo para cenar si no queremos cenar en un bar.

  Es posible que en el pueblo donde nos encontramos no haya ninguna tienda, por lo que tendremos que ir planeando en qué pueblos realizar las compras, sabiendo que tendremos que cargar con ella hasta el albergue con el consiguiente aumento de peso de la mochila. Sólo hay que comprar lo que se va a comer en el día. Hay que encontrar la tienda antes de que cierren por la tarde, de lo contrario se pierde mucho tiempo a la mañana siguiente.

 

  Por la noche podemos elegir bien entre cenar la comida comprada en la tienda y prepararla en las cocinas de los albergues (hay que tener en cuenta que no todos los albergues cuentan con cocina) junto con otros peregrinos o reunirnos con ellos a cenar un menú del peregrino en algún bar del pueblo sabiendo que antes de las 10 de la noche deberemos estar ya en la cama que es cuando empiezan a apagar las luces de los albergues.

 

  Por la mañana lo normal es despertar a las 6 ó 7 (más tarde es imposible debido a todo el movimiento de los peregrinos preparándose para salir y que a las 8 normalmente hay que dejar libre el albergue). Lo mejor es salir del albergue lo más pronto posible y tomar el desayuno en el albergue si lo dan, o en el primer bar abierto, en ese pueblo o en el siguiente. Es importante desayunar bien.

 

  Al mediodía deberemos hacer una parada para preparar y comer el bocadillo con lo que compraste la tarde anterior. Recuerda que hay trayectos de muchos kilómetros sin un pueblo de por medio, así que debes estar preparado para no repostar sino hasta el fin de la jornada.

 

  El Agua es muy importante, y no te debes de quedar nunca sin ella, porque no sabes si en los próximos kilómetros la encontrarás. Debes de llevar dos botellas de una de 1 litro y otra de 500 ml, una en la mochila y otra al cinto, y llenarlas siempre que puedas. Conviene preparar cada litro de agua con las tabletas efervescentes para preparar bebidas isotónicas, las de marca Isostar valen bien, pues en el camino se suda muchísimo, y se pueden desequilibrar las sales de tu cuerpo. Normalmente el agua de las fuentes de los pueblos es potable y ahí puedes repostar. Hay que llevar suficientes tabletas de acuerdo al número de días por caminar.

 

  Vestimenta

 

  Es aconsejable llevar vestimenta holgada y transpirable (algodón), para evitar roces de la ropa. La ropa habrá que adaptada a la climatología de la época en la que se haga la peregrinación.

 

  El calzado interesa que sea alto y proteja el tobillo, que sea cómodo, transpirable e impermeable si se hace el Camino en época de lluvia.

 

  Es aconsejable llevar pares en abundancia de calcetines pues deben cambiarse a menudo. A ser posible levar varios pares, unos de hilo en contacto con la piel y encima uno mas grueso de lana o algodón.

 

  Para prevenir ampollas, es muy aconsejable el uso de compresas con alas, para superponer a las plantillas de las botas. Con ello conseguiremos andar más cómodo y que las compresas absorban el sudor de los pies, previniendo de esta manera la aparición de ampollas. Este truco me ha ayudado muchisimo a lo largo de mis Caminos de Santiago, es el mejor remedio para el mal de botas.

 

  Otros Consejos

 

  Los días de lluvia deberas de estar listo para usar el poncho que cubre la mochila para evitar que se moje. Si llevas polainas altas colocalas desde la rodilla al empeine de la bota, pues de esa forma evitarás que se mojen o enloden tus pantalones, y que entre agua a las botas. Además el gorro de sol te servirá para protegerte del agua. Comienza a caminar por la mañana ya con las polainas puestas o será demasiado tarde, y el poncho y el gorro tenlo en la parte más accesible de la mochila.

 

  Los días de sol, antes de iniciar la jornada hay que ponerse protector solar por lo menos de factor 15, preparar el gorro de sol, las gafas de sol, y si hace mucho calor es bueno mojar un pañuelo, y ponerlo bajo el gorro. Lo mejor en éstos días es empezar a caminar muy temprano y terminar la jornada poco después del medio día.

 

La ducha te la recomiendo por la tarde al terminar la jornada. Las duchas de la mañana no sirven mucho, porque 5 minutos después de emprender el camino ya estás empapado en sudor, y es más propicio que nos salgan ampollas. Es importante tener unas sandalias de descanso que puedas usar en las duchas de los albergues, por higiene propia. También debes llevar tu toalla, que debe ser lo más pequeña y ligera que puedas, y que se seque rápido. Debes contar con jabón o gel de tamaño pequeño, y un estuche plástico para guardar lo mojado.

 

  Los artículos de baño, y personales deben de ser los menos posibles, pequeños, y del menor tamaño y peso posible, recuerda que no vas viajando en primera clase, con un neceser lleno de perfumes, maquillaje, cepillo eléctrico, así que evita llevar todo lo que sólo te pesará y que puede arruinar tu viaje, pues cargar y cargar durante días cansa. Si de verdad necesitas algo, ya lo comprarás en el siguiente pueblo, y finalmente te darás cuenta que casi no requieres nada de las cosas que en tu vida cotidiana sientes que no puedes vivir sin ellas.

 

  El teléfono móvil no es indispensable. Si queremos desconectar totalmente de "nuestro mundo" aconsejaría dejarlo en casa. Si necesitamos alguna vez hablar con nuestros familiares siempre podemos optar o bien por llamar desde una cabina o mandar un mail. El llevarlo o no al camino os lo dejo a vuestra elección. En la gran mayoría de los albergues podrás cargar la batería.

 

  El libro del Camino de Santiago a Pie, es esencial, te recomiendo el de El País, Aguilar, ya que tiene los recorridos señalados al detalle y con indicaciones concretas de cada etapa. Yo recomiendo fotocopiar las hojas relativas al trayecto (a doble cara) que vamos a recorrer, ya que de esta forma llevaremos mucho menos peso. Además recomiendo llevar una bolsa plástica para proteger esas hojas y la credencial de la lluvía y humedad. Si viajais en grupo, es recomendable que todos los que viajen contigo lleven una copia del trayecto del día, ya que es normal separarse unos de otros. Es importante leer por la tarde anterior lo que te depara el recorrido de la etapa del siguiente día, para planear donde hacer paradas de descanso, o parada para el bocadillo, o saber lo que habrá que caminar en el día, o los lugares de interés que habrá de paso.

 

  La cámara de fotos no la olvides, llévala siempre a mano durante el Camino. En los albergues podrás recargar las pilas o las baterias. Recuerda no olvidar las tarjetas de memoria.

 

  Por último te recomiendo que si vas al Camino lo vayas a disfrutar, no a sufrir. Andar el Camino no es una carrera, no importa llegar antes, lo relevante no es terminar tantos kilómetros en tantos días ni establecer records, ten presente que cada quien tiene su Camino, y va a su ritmo. No vayas refunfuñando del ritmo de otros, ni permitas que te empujen, ve a tu ritmo, y deja que los demás lo hagan al suyo. Disfruta del Camino, de la gente que conoces, intenta comprender porqué están en el Camino y los conocerás mejor que a muchos otros con los que convives diariamente. Disfruta del paisaje, del campo, de la lluvia, del viento que va a correr sobre tu rostro, y percibe lo que el Camino te está dando, y siente como renuevas tu fuerza interior. Eso es el verdadero Camino a Santiago de Compostela.

 

  Estas recomendaciones se hacen para realizar el Camino de Santiago a Pie, hospedándose en los albergues del peregrino durante el trayecto, y haciendo el recorrido con etapas de 25 a 35 kilómetros diarios, sin coche de reserva, ni equipo de relevo, en cuyo caso obviamente el equipo que habrá que llevar a cuestas disminuirá de acuerdo al apoyo que se tenga. Si el hospedaje se lleva a cabo en otro tipo de hostales u hoteles también variará la relación.

 

  Lleva lo necesario, no es necesario reservas de nada, lo que se necesite sobretodo de medicamentos, y comida energética se puede comprar en el camino conforme se requiera. Realmente sí es posible limitar el peso a 6 kilos de la mochila, incluyendo agua, comida de un día y mochila. Hay que reducir el peso utilizando ropa ligera, sandalias de descanso que no pesen mucho, saco de dormir de peso reducido, mochila que no sea pesada...

 

  Si puedes y te interesa, es muy cómodo llevar el pelo corto para la realización del Camino. Lleva también siempre las uñas cortas.

 

  A la hora de emprender la marcha hay que salir a primera hora justo al despuntar el sol, antes de eso no se ven las flechas que indican el camino y es difícil encontrarlas con la linterna. Hay que prepararse para caminar desde que amanece hasta la una o dos de la tarde, pues después el sol es demasiado pesado para la caminata.

 

  Antes de emprender el Camino de Santiago es recomendable hacerse un sencillo reconocimiento médico, y entrenarse caminando varios días sucesivos, cada vez distancias más grandes.

 

  Por tu Seguridad

 

- Si viajas de noche, no olvides usar reflectantes.

- Circula siempre por el arcén del lado izquierdo.

- Evita crear grupos y apelotonamientos en la calzada.

- Haz caso siempre de las recomendaciones de la Guardia Civil, Policía y Cruz Roja.

- Cuida la limpieza de los locales y lugares de acampada y procura ser respetuoso y amable con la población.

- Valora y aprecia el esfuerzo, muchas veces abnegado, de las personas que atienden los albergues.

 

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                                                                       18/05/2011

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