Consejos (Santiagoturismo)

 

                                                   Consejos Prácticos (Santiagoturismo)    

                                        http://www.santiagoturismo.com/Camino/Consejos/

 

                                                     Consejos Prácticos

Aunque recorrer el Camino de Santiago es una experiencia única e intransferible, existen páginas webs muy útiles en las que caminantes, ciclistas y jinetes encontrarán consejos prácticos.

 

Credencial

 

- Los peregrinos que recorran el Camino con motivación religiosa o espiritual, y que deseen por lo tanto obtener al final el certificado llamado ‘Compostela', así como aquellos que deseen utilizar la red de albergues, necesitarán partir de casa con una credencial de peregrino.

 

- Se trata de un cuadernillo expedido por la Delegación de Peregrinaciones de la diócesis de origen, por la parroquia o por la Asociación de Amigos del Camino local, en la que los peregrinos recolectarán sellos de los albergueros de la ruta, para acreditar recorren las etapas a pie, en caballo o bicicleta.

 

A pié, a caballo o en bicicleta

 

- Aunque la mayoría de los peregrinos emprenden el Camino de Santiago a pie, cada vez son más los que lo recorren en bicicleta o a caballo.

 

- Utilizar la bicicleta supone algunas variantes en las rutas, originalmente trazadas para caminantes, pero igualmente bien señalizadas y descritas en los manuales específicos. En este caso, debe prestarse especial atención al tráfico de vehículos –especialmente si se circula en grupo-, utilizar la vestimenta adecuada (ajustada y de tonos vivos) y prever todo lo relativo a posibles averías o reparaciones. Una revisión completa antes de la salida evitará disgustos.

 

- El camino a caballo , por su parte, es el que necesita mayor grado de preparación, una etapa que incluye la elección del animal, su reconocimiento veterinario y vacunas y su entrenamiento con la carga por terrenos similares a los que se recorrerán. La lógica indica que debe asegurarse al caballo, para responder ante accidentes. Además, los jinetes suelen realizar un viaje previo para concertar los lugares en que va a pernoctar el animal y dejar los sacos de pienso que comerá en ruta. Durante la peregrinación, es necesario vigilar diariamente su alimentación, higiene, salud y acomodamiento.

 

Época

 

- Primavera y otoño suelen ser las estaciones más indicadas para emprender camino, para evitar los rigores climáticos del verano e invierno y, sobre todo, la masificación que suponen los meses estivales en los albergues.

 

Vestimenta y equipaje

 

- Si en la edad media los caminantes se echaban a andar con apenas un zurrón, un bordón o cayado para apoyarse, una capa para resguardarse y una vieira al pecho como señal de identidad, hoy la preparación de la vestimenta y el equipaje deben realizarse con cuidado, en función de la época en que se realice el Camino, la modalidad escogida y el tiempo previsto de caminata.

 

- La elección de la mochila es uno de los puntos clave: debe ser del tipo anatómico, con sujeción a las caderas, de unos 40 litros de capacidad y con compartimientos numerosos para no tener que deshacerla por completo cada vez que se quiere sacar algo. Los elementos más pesados se colocan más cerca de la espalda; el saco de dormir, la esterilla y la capa de lluvia, en un compartimiento inferior externo, y la documentación muy a mano.

 

- El límite de peso que se puede cargar en la mochila suele establecerse en un 10% de nuestro peso: en todo caso, no más de 8 kilos para mujeres y 10 para hombres. Muchos peregrinos optan por llevar mayor cantidad de equipaje en un coche de apoyo o en enviar por correo, desde casa, distintos bultos de equipaje a lugares concertados.

 

- El calzado también es una elección fundamental. Mientras en primavera y verano puede caminarse con zapatillas de deporte de suela gruesa, medio número más grandes de lo necesario (para prever hinchazones), en otoño e invierno es imprescindible llevar botas de trekking, de caña media, que sujeten el tobillo. Es importante no estrenarlas en el camino y haber entrenado con ellas en casa.

 

- Además de la ropa adecuada para la temporada, debe contarse con incluir en el equipaje un botiquín de primeros auxilios básico, especialmente centrado en el cuidado de los pies.

 

- La bicicleta permite añadir alforjas, pero también implica cargar con llaves, bomba de aire y utensilios de limpieza del vehículo, entre otros. Los jinetes tendrán que contar además con los implementos del caballo y su botiquín de salud e higiene.

 

Etapas

 

- Las etapas suelen planificarse antes de emprender el viaje, dependiendo del punto de partida escogido, de la modalidad del Camino (a pie, bicicleta o caballo) y de los kilómetros que se desee cubrir. Por falta de tiempo, muchos peregrinos optan por hacer el Camino Francés, por ejemplo, en tres años consecutivos, cubriendo el tramo Roncesvalles-Burgos, luego Burgos-León y finalmente León-Santiago. Lo ideal es, sin emabrgo, realizarlo ‘de un tirón', lo que implica disponer de más de un mes para dedicarlo a este propósito, si se comienza en la frontera franco-española, o establecer un punto de partida más cercano a Santiago.

 

- La división más lógica de las etapas se hace en función de los albergues o alojamientos, y nunca con tramos superiores a los 20 o 25 kilómetros diarios a pie, y hasta 70 kilómetros en bicicleta . Si hay niños en el grupo, las etapas deben reducirse a la mitad. Numerosas guías prácticas establecen ya etapas plenamente comprobadas, con posibilidades de alojamiento y alimentación, y previendo las visitas a monumentos o la contemplación de los ‘encantos' del Camino.

 

- El ritmo de la caminata debe ser el natural para la edad y capacidad física, nunca forzado por seguir a otros compañeros o por llegar ‘más rápido' . Tras comenzar suavemente, se llega a un nivel de marcha regular y rítmica, que debería interrumpirse por lo menos durante unos diez minutos cada hora. En terrenos abruptos y subidas debe disminuirse el paso y buscar apoyo en el bordón. Cuando se note una incomodidad en el pie, algo que roza, o lo que sea, hay que parar inmediatamente para intentar poner remedio

 

Consejos para personas con discapacidades

 

- Además de seguir los consejos generales para los peregrinos, las personas con discapacidad debe vigilar especialmente su estado físico, y preparase concienzudamente antes de la salida. No hay que descartar la idea de utilizar un coche de apoyo o viajar en grupo o con personas que los puedan ayudar de manera específica en los tramos abruptos del Camino o ante los cruces de carreteras, por ejemplo.

 

- Otra práctica aconsejable es, al planificar las etapas, preferir la opción de hacer tramos sueltos. En todo caso, puede elegirse el punto de partida y trazar las etapas según las propias posibilidades. Dado que las etapas habituales no son homogéneas en cuanto a accesibilidad, existen guías que las describen con especial atención para las personas con discapacidades.

http://www.ibermutuamur.es/camino_santiago/accesible/camino/consejos.htm

 

Señalización del Camino

 

- En general, los caminos a Santiago cuentan actualmente con señalización suficiente, cuyas deficiencias pueden salvarse con los mapas incluidos en todas las guías prácticas.

 

- Gracias a la iniciativa del párroco de O Cebreiro, Elías Valiña, que señalizó con sus colaboradores buena parte del Camino Francés con una flecha amarilla, esta señal se ha extendido en los últimos 20 años a casi todas las variantes del Camino. A ella de añaden también las placas institucionales y otras señale, que varían de una comunidad autónoma a otra, e incluyen desde las marcas blancas y rojas de Navarra hasta los mojones de granito que aparecen en Galicia cada 500 metros para indicar la distancia que queda hasta Compostela.

 

- En algunos tramos los gobiernos autonómicos han optado por construir carriles especiales para la circulación de los peregrinos, con resultados desiguales: si bien en unas zonas son senderos naturales que alejan al peregrino convenientemente del tráfico, en otras las sendas de gravilla constituyen un suplicio añadido para los pies del caminante, los cascos de los caballos y las ruedas de las bicicletas.

 

Albergues

 

- Durante los primeros años del renacer de las peregrinaciones – en la década de los 80- no existía la red de albergues de peregrinos actual, por lo que los caminantes eran acogidos en parroquias, lugares públicos y casas municipales . La aparición de los Hospitaleros Voluntarios en los años 90, gracias a la iniciativa de la Federación Española de Asociaciones de Amigos del Camino de Santiago, dotó de personal ad honorem a los espacios que los gobiernos locales y otras instituciones comenzaban a acondicionar para atender a los peregrinos de forma completamente gratuita. Se recuperó así la figura del antiguo hospitalero medieval, casi siempre peregrino experimentado, que mantiene las instalaciones y atiende el albergue.

 

- A partir del año Santo de 1993 se multiplicaron los albergues institucionales y privados, por lo que a los albergues completamente gratuitos se sumaron otros con una pequeña cuota o donativo fijo que contribuyen a suplir los gastos de limpieza, mantenimiento y servicios. Esa cuota es la actualidad de entre 3 y 6 euros.

 

- Lógicamente, los albergues no admiten reservas: se aloja el peregrino que primero llega, con prioridad para los caminantes, los minusválidos, los peregrinos de a caballo y los que viajan en bicicleta, por ese orden. Estos últimos deben preferir los albergues con mayor número de plazas. En ellos deben respetarse las normas internas, los horarios, la higiene, el derecho al descanso y el espíritu de convivencia.

 

- Una opción a los albergues son los alojamientos hoteleros privados, preferidos por los grupos organizados cuando son numerosos o cuando desean hacer pausas en el camino para visitar monumentos o descansar.

 

Consejos de salud

 

- El Camino de Santiago significa un sobreesfuerzo en relación con la vida cotidiana del peregrino, por lo que éste requiere una alimentación especial y cuidados asimismo particulares para la salud.

 

- Antes de comenzar, para acostumbrarse al esfuerzo, es conveniente dedicar unas semanas a "entrenar" realizando recorridos a pie o bicicleta, sobre todo si la persona tiene hábitos sedentarios en la vida diaria. Al principio las distancias serán cortas, incrementándolas progresivamente.

 

- Es muy recomendable que el peregrino se realice un sencillo reconocimiento médico para ponerse en marcha con la certeza de que su cuerpo no fallará, y que el ejercicio no será perjudicial a corto o medio plazo.

 

Alimentación

 

- Dado que muchos albergues no ofrecen desayuno, o lo ofrecen después de la hora de partida de algunos peregrinos, éstos pueden llevar alimentos ricos en azúcar, como frutos secos, chocolate, caramelos, pan y bebida en la mochila, también para meriendas. La comida debe hacerse ligera, improvisando o acudiendo a los menús ‘del peregrino' que ofrecen muchos bares, modesto pero a precios accesibles. La comida más fuerte debe ser la cena, rica en proteínas, una vez finalizada la etapa.

 

- Es muy importante hacer una buena ingestión de líquidos allí donde los haya, para suplir carencias posteriores, o llevar una botella de agua o bebida energética –buena para prevenir deshidratación y dolores musculares- si se prevé que no la habrá en los próximos 15 km .

 

Descanso

 

- El descanso nocturno es fundamental, aunque difícil si el albergue está muy concurrido. Aún así, el cuerpo suele responder bien después del ejercicio realizado.

 

- También debe pararse cada vez que sea necesario a lo largo de la etapa, buscando la sombra en verano, y aprovechando para aflojar el calzado o poner los pies en alto. El peso de la mochila puede aliviarse si se carga sobre las caderas en unas etapas y sobre los hombros en otra.

 

- No hay que dudar en tomarse un día libre en una ciudad, si con ello se recuperan fuerzas físicas y emocionales.

 

Cómo entrar a Santiago de Compostela

 

- Consejos para la entrada en bicicleta

Los peregrinos que recorren el Camino de Santiago en bicicleta pueden acceder a la Plaza del Obradoiro por la misma ruta urbana que los caminantes, y no necesitan permiso previo para ello. Sí es muy importante circular respetando las normas de tráfico para evitar accidentes. Si se cuenta con vehículo propio para recoger las bicicletas, debe solicitarse permiso a la Policía Local (teléfono 092), con suficiente antelación, para que sea posible la entrada del vehículo a la plaza del Obradoiro o el casco histórico. La Oficina del Peregrino, en la rúa do Vilar, ofrece un servicio de consigna para mochilas y bicicletas.

Oficina del Peregrino: 981 56 24 19

Protección Civil de Santiago: 981 57 50 00

Policía Local: 092

 

- Consejos para la entrada a caballo

Los peregrinos que tengan previsto entrar a la ciudad con caballos deben avisar de su llegada a la Policía Local (teléfono 092) con varios días de antelación. La policía podrá de esta manera indicarles el recorrido obligatorio y el horario estipulado, y extenderles un permiso de entrada hasta la Plaza del Obradoiro que autoriza una breve permanencia ante la Catedral. Inmediatamente después, las monturas deben conducirse a los picaderos o alojamientos que el peregrino haya concertado.

Oficina del Peregrino: 981 56 24 19

Protección Civil de Santiago: 981 57 50 00

Policía Local: 092

 

  retour à Q.Pratique Généralités

  home

                                                                       06/03/2011

delhommeb at wanadoo.fr