Padrón - Santiago (C.Torres)  

 

                          

 

                                                                Padrón – Santiago de Compostela

  Distancia: 24.8 Km. - Altura inicio/final: 9 m. / 255 m. - Desniveles acumulados:+399 m., -143 m.

 

  Padrón-Santiago (C.Torres) cartes

 

  Recomendaciones 

  Etapa algo larga para ser la de llegada a Santiago de Compostela. Hay caminantes que prefieren pernoctar en el albergue de Teo que se encuentra a mitad de camino y dividir esta etapa en dos, de forma que ya sólo quedarían  12 kilómetros hasta Santiago. En la parte final, desde la población de Rúa de Francos, comenzamos un ascenso continuado que nos llevará hasta Santiago de Compostela. Aunque hay algunos tramos que discurren por zonas menos pobladas, atravesamos ya zonas muy urbanizadas, que a cambio disponen de todo tipo de servicios.  Al llegar a Santiago, podremos optar por dos variantes para llegar hasta la catedral.

 

                                                             Tras los pasos de Teodoro y Atanasio

 

  Afrontamos la última etapa, auténticamente jacobea ya que, según la leyenda, pasa por algunos de los lugares recorridos por Teodoro y Atanasio, discípulos de Santiago, en busca del lugar en el que enterrar los restos de su maestro, que debían trasladar desde Padrón.

 

  Partimos de Padrón, despidiéndonos de las esculturas de Camilo José Cela y Rosalía de Castro que se encuentran en los dos extremos del paseo del Espolón y dejando a la izquierda la iglesia de Santiago. Seguimos por la Calle Dolores que nos lleva hasta nuestra vieja conocida, la N-550, a la altura de la impresionante colegiata de Iria Flavia, que conserva su portada románica de los siglos XII y XIII.

 

  El camino pasa por detrás de la colegiata, pero inmediatamente vuelve a la N-550, por la que nos espera un peligroso tramo de algo más de dos kilómetros, donde vamos a encontrar naves, rotondas y, por último, el hotel Scala, punto en el que debemos estar atentos para, un poco después, desviarnos ya hacia la izquierda abandonando el arcén de la carretera nacional. La situación cambia y empezamos a recorrer tranquilas aldeas como Romarís, Rueiro, Cambelas, Tarrío y Vilar.

 

  Transitamos por un corredor entre la N-550, siempre presente a nuestra derecha, y el curso del río Sar a nuestra izquierda. Entramos en Loureiro, y de nuevo confluimos con la N-550, a la altura del Santuario da Escravitude, barroco del siglo XVIII. A sus pies se encuentra la fuente milagrosa, cuya agua liberó de la esclavitud de la enfermedad, de ahí su nombre, a un peregrino que se dirigía a Santiago.

 

  A partir del santuario, por una agradable carreterita llegamos a la iglesia de Santa María de Cruces de origen románico. Poco después, una pista entre cultivos y pinos nos lleva hasta Angueira de Suso con sus típicas calles sombreadas por las parras.

 

  Llegamos a Areal, otra bonita aldea de calles estrechísimas. Desgraciadamente, del sosiego de esta aldea pasamos de nuevo a un tramo de arcén de nuestra “querida” N-550. Después de algo menos de un kilómetro cogemos una desviación a la derecha y seguimos por asfalto, ahora más tranquilos, hasta el Pazo do Faramello.

 

  Nos desviamos de nuevo, dejando a la derecha a unos 300 metros el albergue de Teo, para llegar a Rúa de Francos con su emblemático cruceiro do Francos, uno de los más bellos y antiguos de toda Galicia. Este punto se encuentra próximo al Castro Lupario, el lugar donde vivía la reina Lupa, personaje clave en la leyenda del traslado de los restos de Santiago desde Padrón.

 

  El camino zigzaguea por asfalto, avanzando como puede hacia su destino, esquivando las vías del tren y varias zonas de chalets. Llegamos a Riotinto, donde encontramos un puente medieval, junto a un pequeño hórreo y un mojón que nos indica que la distancia a Santiago es ya sólo de 10 kilómetros.

 

  Vamos avanzando por pistas de tierra hasta que llegamos a una carretera ancha que va a unirse con la N-550, y que superamos por un paso elevado. Seguimos por asfalto hasta que llegamos a Milladoiro. Dejamos a la derecha la capilla de Santa María Magdalena y comenzamos a atravesar una zona repleta de urbanizaciones.

 

  Afortunadamente, cuando finaliza Milladoiro, seguimos la Rúa do Esquío, que nos devuelve a la naturalezal, introduciéndonos en un bosque de pinos y eucaliptos. El camino, desde que hemos salido de Padrón ha ido ganando altura, y aquí llegamos al punto más alto de la etapa, el Agro dos Monteiros, desde el que divisamos con claridad las torres barrocas de la catedral de Santiago de Compostela y la Berenguela. Es el Monte do Gozo del Camino Portugués, y nos anuncia que nuestra aventura, veintitrés días y casi seiscientos kilómetros después, está próxima a finalizar.

 

  El camino pasa a ser senda estrecha, para desembocar en la aldea de A Rocha Vella. Pasamos las vías de tren por un paso elevado y vamos a dar al Ponte Vella de Arriba sobre el río Sar. El bonito puente medieval nos deja en una encrucijada a la altura de la entrada de un chalet, decorado con múltiples elementos jacobeos, y donde encontramos una doble señalización.

 

  Si vamos a la izquierda entraríamos de lleno en zonas urbanas de Santiago, próximas al Hospital Clínico, donde nos esperan rotondas, asfalto y vías rápidas, que a pesar de la alegría de la llegada, pueden quitar encanto a la misma. Eso sí, sin duda es el camino más corto. A la derecha, encontramos las señalizaciones, incluyendo grandes mojones de granito, del “Camino Portugués por Conxo”. Se trata de una iniciativa de la Asociación de Vecinos de Conxo que fue marcada a finales del año 2010. Dejamos para los expertos el debate que ha creado esta variante, sobre cual es la históricamente más acertada. De hecho, deberán añadir a su debate una propuesta adicional que propone la entrada por la capilla de Santa Marta.

 

  Nosotros, movidos únicamente por el deseo de seguir disfrutando algo más de la naturaleza y alargar aunque sólo sea un poquito nuestra aventura, nos decidimos por la variante de Conxo. La señalización es perfecta, y nos lleva por la ribera del río Sar por un agradable camino entre bosques, hasta que llegamos a la rúa da Escurridía. Siguiendo las señales llegamos al monasterio de Santa María de Conxo. Después, la larga y rectilínea rúa de García Prieto nos deja ya muy cerca de la Iglesia del Pilar y la Alameda, donde nos recibe la colorida estatua de las hermanas Fandiño.

 

  Salimos de la Alameda y llegamos a la Porta Faxeira, entrada de los peregrinos que utilizaban el Camino Portugués. Nos invade el nerviosismo, porque el bullicio de la rúa do Franco nos indica que nuestra meta está ya muy próxima. A la mitad de esta rúa, encontramos la fuente del Franco, donde según la leyenda bebieron los toros que arrastraban el cuerpo de Santiago. Finalmente, llegamos a la Praza do Obradoiro. Con emoción, ya sólo nos resta subir la escalinata que da acceso a la portada barroca detrás de la que se esconde el magnífico Pórtico de la Gloria, desde donde la imagen de Santiago el Mayor nos da la bienvenida a la Catedral de Santiago.

                                                                       ---------------------------------------------------- 

    

  retour à Santiago-Padrón-Santiago

  

delhommeb at wanadoo.fr - 01/02/2015